viernes, 2 de diciembre de 2022

¿Quién conduce el transporte público en Bizkaia?

          ¿Quién es competente en el transporte de Bizkaia? La pregunta tiene su miga ya que, si leemos la prensa diaria, nos podemos encontrar con noticias en las que la Administración General del Estado, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de turno, la Autoridad del Transporte de Euskadi, la Autoridad de Movilidad de Bizkaia, el Consorcio de Transportes de Bizkaia o Eusko Trenbide Sarea (creo haber citado a todos) aparecen proponiendo alternativas para la construcción de infraestructuras o para la gestión de la movilidad en el Territorio. Y en muchas ocasiones sin competencias para ello.   



sábado, 19 de noviembre de 2022

Debemos despertar y evitar troyanos

             El pasado 25 de octubre saltaba la noticia, el grupo parlamentario del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso de los Diputados había conseguido introducir una enmienda en la Ley del Deporte en virtud de la cual selecciones vascas podrían participar en competiciones internacionales. Fue el propio Andoni Ortuzar, presidente del Euzkadi Buru Batzar de EAJ-PNV, quien en rueda de prensa convocada para valorar el alcance de tal enmienda dijo que era “un día histórico para el deporte vasco y un día histórico también para para los cientos de miles de vascos y vascas que creemos en la legítima reivindicación de la participación de las selecciones vascas en competiciones internacionales oficiales”.

martes, 8 de noviembre de 2022

Ricos jubilados y jubilados ricos

             La noticia no es de ahora, ni mucho menos, es de 2010, cuando tres ricos de los que nadie pone en duda, Bill Gates, su exmujer Melinda French Gates y Warren Buffett, pusieron en marcha la iniciativa filantrópica The Giving Pledge (La Promesa de Dar) con la que ayudar a la sociedad en los problemas más urgentes, invitando a las personas más ricas del mundo a que se comprometieran a dedicar más de la mitad de su riqueza a la filantropía o a obras benéficas, ya sea durante su vida o después de su muerte.

Doce años después de que se lanzase son 236 personas de 28 países las que mediante compromisos firmados individualmente figuran como adheridas a esta iniciativa. Resulta interesante leer los motivos que esgrimen algunas de estas personas para formar parte de esta idea filantrópica. Así, la propia Melinda French en su carta de reafirmación dice: ”en 2010 y me comprometí a donar la mayoría de mis recursos durante mi vida. Hoy, estoy reafirmando ese compromiso. Reconozco lo absurdo de que tanta riqueza se concentre en las manos de una sola persona, y creo que lo único responsable que se puede hacer con una fortuna de este tamaño es regalarla, de la manera más cuidadosa e impactante posible”. Por su parte, David Rockefeller, banquero fallecido en 2017 y patriarca de la archiconocida familia, argumentó que “nuestra familia cree firmemente que aquellos que se han beneficiado al máximo del sistema económico de nuestra nación tienen la responsabilidad especial de devolver este beneficio a nuestra sociedad de una manera significativa”. Conviene decir que la revista Forbes valoro en 150.000 millones de dólares (M$) el importe que podrían donar los primeros 40 filántropos adheridos a la idea y que los 14 multimillonarios que se sumaron a la idea en 2021 tenían una patrimonio acumulado de más de 48.000 M$. Por poner en contexto las cifras, el Presupuesto del Gobierno Vasco para 2023 es de 14.250 M€. Aunque la mayoría de quienes conforman este “club” superan los 60 años, es cierto que entre sus miembros hay personas que sólo tienen treinta y tantos años, pero no me cabe la menor duda de que, con las cifras de las que estamos hablando todos ellos (y varias generaciones de descendientes) tienen garantizada una jubilación más que digna sin ningún miedo al futuro.

viernes, 7 de octubre de 2022

Deflactar el IRPF no es bajarlo

 

       Cada administración y cada partido, desde su posicionamiento político o desde las necesidades de la ciudadanía que los ha elegido, está en su perfecto derecho, dentro de su ámbito competencial, de hacer las propuestas que considere necesarias y, en consecuencia, es lógico que se pongan sobre la mesa propuestas antagónicas a aplicar en ámbitos territoriales distintos y que estas propuestas sean respondidas con alternativas por la oposición política. Cada cual es responsable de explicar, si baja los impuestos, qué servicios va a dejar de prestar o en qué sitio ha ahorrado dinero o, si los sube, a qué va a dedicar la recaudación extraordinaria. Serán los ciudadanos afectados por las medidas, a la vista de los argumentos y/o de sus resultados, los que valoren positiva o negativamente sus actuaciones.

El problema para el ciudadano en general se da cuando en un periodo corto de tiempo, como está ocurriendo ahora, concurren una vorágine de pronunciamientos al respecto con un nivel explicativo más de lucha partidista, o interinstitucional, que de ejercicio de responsabilidad con la ciudadanía que cada cual gobierna o pretende gobernar. Estamos, sin duda, ante una nueva forma de “infoxicación” (intoxicación informativa) en este caso referida al ámbito fiscal. Los ciudadanos deben conocer qué supone poner un impuesto a las eléctricas y a la banca, qué representa quitar el impuesto sobre el patrimonio, si se debe, o no, modificar el impuesto sobre la renta..., pero, sobre todo, deben conocer cuál es objetivo previsto con estas medidas y si existen alternativas en otras figuras fiscales, o en las partidas del presupuesto de gastos, para conseguir lo que se pretende. Y eso pocas veces se hace.

sábado, 24 de septiembre de 2022

Los que se benefician deben pagar, pero bien.

               Un compañero de mi época de concejal del Ayuntamiento de Getxo solía decir que lo más barato es lo que se paga con dinero. Con ello, pretendía reivindicar la claridad y simplicidad en los asuntos en los que había dinero por medio. El “hoy por ti, mañana por mí” o “favor con favor se paga” están bien en el ámbito privado, pero en “la cosa pública” es mucho mejor llamar a las cosas por su nombre porque aquello que necesita de muchas explicaciones, en un buen número de los casos, oculta algo que no se quiere o no se “puede” contar.

        Viene esto a cuento de los nuevos “gravámenes temporales energético y de entidades de crédito y establecimientos financieros de crédito” que el PSOE y Unidas Podemos quieren implantar en el Estado y que recientemente pasaron su primer trámite en el Congreso de los Diputados. Esta iniciativa pone de manifiesto las carencias de nuestro sistema fiscal y, sobre todo, la falta de voluntad de la clase política para devolver a este sistema los niveles de justicia y equidad que se pretendía en la reforma fiscal aprobada en los primeros años de la, cada vez más cuestionada, “transición a la democracia”. Quizás lo que se está viendo es que, también en los temas fiscales, la transición se ha ido desmontando día a día para regocijo de los que nunca dejaron de ejercer realmente el poder.