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miércoles, 3 de febrero de 2016

La lista de los listos


           

El pasado día 23 de diciembre fue publicada la lista de aquellos contribuyentes del Estado cuya deuda superaba el millón de euros y tenían la misma en situación ejecutiva y no aplazada. Una publicación motivada por la modificación del artículo 95 bis de la Ley General Tributaria realizada en 2015 cuyo objeto, según su exposición de motivos, era la lucha contra el fraude y se enmarcaba dentro de los principios de transparencia y publicidad que deben regir la actuación de todos los poderes públicos para hacer efectivo el objetivo de establecer una sociedad democrática avanzada. Desde mi punto de vista un nuevo truco para no cumplir la exigencia de auténtica transparencia que se debe requerir de cualquier Institución Pública: saber en qué se gasta su presupuesto sí, pero también saber quién contribuye a su sostenimiento, quién no lo hace en función de su capacidad y, más aún, quién no lo hace.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Transparencia Institucional: ¿truco o trato?


          El pasado viernes día 30 acudí a la jornada que bajo el título “Transparencia en la Administración Pública” organizó Q-epea (Entidades Públicas Vascas por la Excelencia) en el marco de la XXI Semana Europea de Gestión Avanzada. La jornada, que contó con dos partes diferenciadas, una de corte más legal y otra de índole más práctica, planteó en varias ocasiones la duda de si estamos ante otra moda o si, por el contrario, la transparencia en nuestras instituciones es cuestión que viene a quedarse.  Dicho de otro modo, si la actuación de las Administraciones en este ámbito es un mero truco para conseguir no ser señaladas por la opinión pública o si, por el contrario, supone un trato con la ciudadanía para lograr una mejor información y una mejor rendición de cuentas ante ésta que, en definitiva, es la razón de ser de las propias instituciones.


           La sesión ofreció varios ejemplos de ambas cosas pero, en mi opinión, todavía estamos lejos de la consecución del trato. La remisión continua a las leyes, con sus contradicciones, y la falta de una revisión crítica de las causas que nos han traído hasta la situación actual y, en consecuencia, de por dónde se debiera avanzar en el futuro, es lo que me llevó a formarme esta opinión.