Mostrando entradas con la etiqueta Bizkaibus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bizkaibus. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de junio de 2025

Informes deformes: “Metro” al Aeropuerto

 


            Muchos son los informes que se generan en cualquier Institución. De hecho, cada expediente administrativo debe incorporar al menos uno, aunque sea el de su cierre. Y, en principio, debiera estar firmado por el funcionario correspondiente. Pero, cada vez son más frecuentes los informes encargados a consultoras externas aduciendo falta de medios materiales o humanos para poder abordar su contenido desde el departamento que lo solicita. Una circunstancia en principio correcta, salvo cuando existen otros intereses para su solicitud. Hace mucho tiempo que se hicieron famosas las auditorias contratadas para poner “negro sobre blanco” aquellas decisiones que todo el mundo sabía que había que tomar, pero cuya responsabilidad nadie quería asumir.  Se contrataba el informe, éste decía lo que se esperaba que fuera a decir y se tomaba la decisión (normalmente reorganizaciones departamentales con “efectos colaterales” sobre personas) de la que se echaba la culpa al informante mientras el responsable del departamento se lavaba las manos como Pilatos.

Ultimamente están floreciendo otros casos, donde también se busca aprovecharse del informante, pero con otros objetivos. Son aquellos donde el responsable departamental se propone hacer aquello que todo el mundo sabe que no hay que hacer, pero sobre lo que él ya ha tomado la decisión de hacer. Lógicamente, no encuentra funcionario que quiera asumir la responsabilidad de firmarlo y por ello, no le queda otra que contratar a un consultor que asuma sus criterios para poder vender ante la opinión pública lo que él considera una medida estrella.

martes, 8 de abril de 2025

Ferrocarriles Vascos: estrategia de País o caos social

            Hace unos meses Enric Juliana Director de la Vanguardia publicó un excelente artículo titulado “Expreso de Media Noche” con el antetítulo “Trenes y Política” en el que analizaba el porqué de las decisiones de algunos países en la paralización de proyectos que un espectador independiente consideraría prioritarios. El autor explicaba cómo detrás de estas decisiones se encuentran estrategias de desarrollo económico y competitividad de unos países que chocan con las de otros que se sienten perjudicados por las mismas. Así en el artículo ponía de manifiesto los motivos de Portugal para no desarrollar su AVE con Madrid y priorizar su conexión con Vigo o las causas por las que Francia impide que su red de AVE se desarrolle hasta su frontera sur. También me llamó la atención una frase en la que afirmaba que “Padecer averías cada dos por tres en los trenes de cercanías puede acabar provocando un motín”. Por ello me ha parecido interesante aportar mi visión sobre la incidencia que decisiones políticas tendrán o están teniendo en el Ferrocarril de Euzkadi Sur o en el transporte en general.

viernes, 21 de junio de 2024

¿Colapsará Metro Bilbao?


           El once del once a las once, de mil novecientos noventa y cinco. Esas fueron la fecha y la hora de la puesta en funcionamiento de Metro Bilbao. Una  fecha largamente esperada desde que el 30 de diciembre de 1975 se crease por ley el Consorcio de Transportes de Vizcaya (entonces con “v”, “c” e “y”) con la misión de construir la infraestructura y gestionar su servicio de transporte por el sistema de gestión directa mediante constitución de una Sociedad privada con capital del Consorcio. Dicha sociedad sería Metro Bilbao S.A.

Veinte años para diseñar, proyectar  y construir la infraestructura. También para contratar y formar al personal que gestionaría el servicio: maquinistas, personal de mantenimiento, de administración, responsables de las estaciones, controladores de tráfico, etc. Y como no, para adquirir los coches, denominación que resultaba sorprendente a quienes durante muchos años habíamos viajado en los viejos vagones de Renfe en la margen izquierda o en los de Euskotren en la derecha. Todo ello fue posible gracias al empeño de personas como el Diputado General José Mª Macua Zarandona que dio el impulso financiero al proyecto haciendo que la Diputación asumiese el coste económico que correspondía a los ayuntamientos consorciados, o Josu Bergara Etxebarria que, en su calidad de Consejero de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco, tuvo que lidiar con cantidad de problemas derivados de la construcción de una infraestructura subterránea en trama urbana, como el metro. Problemas reales en muchos casos y ficticios en otros tantos o más que fueron organizados y capitaneados por los que siempre han pertenecido a ”la liga del no” y que también criticaron la construcción de la nueva infraestructura. Tren Chu-chú o Centímetro llegaron a llamarle. Fue también Josu Bergara Etxebarria quien ya en su condición de Diputado General de Bizkaia y Presidente del Consorcio de Transportes fijó el día D y la hora H para la inauguración. El resultado: todo un éxito. Orgullo para la ciudadanía bizkaitarra y un impacto positivo en la imagen exterior del Territorio refrendado con varios premios de carácter internacional.

viernes, 2 de diciembre de 2022

¿Quién conduce el transporte público en Bizkaia?

          ¿Quién es competente en el transporte de Bizkaia? La pregunta tiene su miga ya que, si leemos la prensa diaria, nos podemos encontrar con noticias en las que la Administración General del Estado, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de turno, la Autoridad del Transporte de Euskadi, la Autoridad de Movilidad de Bizkaia, el Consorcio de Transportes de Bizkaia o Eusko Trenbide Sarea (creo haber citado a todos) aparecen proponiendo alternativas para la construcción de infraestructuras o para la gestión de la movilidad en el Territorio. Y en muchas ocasiones sin competencias para ello.   



viernes, 25 de febrero de 2022

Otro tropiezo del tranvía Leioa-UPV

          

        “Tropecé de nuevo y con la misma piedra, en cuestión de amores nunca aprenderé”. Esta estrofa formaba parte de una canción que Julio Iglesias popularizó a principio de los años 80 del siglo pasado. Una letra a la que, de forma reiterada, se apunta el Departamento encargado de los transportes en el Gobierno Vasco cuando sus amores son el metro o el tranvía.

            El pasado cuatro de febrero el diario DEIA se hacía eco de la noticia de que ”El metro de Leioa y la UPV-UHU se conectarían con bus eléctrico”, para lo cual la entidad Eusko Trenbide Sarea, dependiente del Gobierno Vasco encargaría en breve un estudio de demanda. No sé si es posible incluir en una noticia tantos fracasos de la administración y vender en un titular como positivo algo que vuelve a ser otro error que, si no se corrige, llevará aparejado otro despilfarro de recursos públicos.

sábado, 1 de octubre de 2016

No al Metro hasta el Aeropuerto


Mi primera intención fue titular este artículo “Metritis y Aeropuertitis”. Pero, cuando hablamos de inversión pública y son muchos los millones de euros que están en juego, creo que es mejor no andar con rodeos y decir claramente lo que se piensa.

Efectivamente, hay mucha parte de la opinión pública localista que sufre de “aeropuertitis”. Es decir, de la “enfermedad” de proponer la construcción/ampliación de aeropuertos sin tener en cuenta las necesidades reales la población que teóricamente se vería beneficiada de la nueva infraestructura. Ni mucho menos aún, el coste que para las arcas públicas entraña la propuesta. En un arco de, aproximadamente, 150 Kilómetros de Bilbao existen en la actualidad 8 aeropuertos de mayor o menor tamaño: Santander, Burgos, Logroño, Foronda, Hondarribia, Noain, Biarritz y Bilbao. Puedo decir que, por lo menos en relación a 5 de ellos, he oído en alguna ocasión a grupos de interés o instituciones públicas proponiendo la potenciación de su aeropuerto más cercano mediante la realización de inversiones para su ampliación o la subvención a compañías de bajo coste para que aterrizasen en sus pistas, sin valorar realmente el coste/beneficio de tales medidas. Fuera de este entorno se han dado auténticos despilfarros en inversiones en aeropuertos, baste recordar la cabezonería del aeropuerto de Castellón, o del de Lleida. O la pretensión, ya comentada en este blog, de quien en 2009 era Alcaldesa de Cáceres (95.855 habitantes) de que su ciudad necesitaba un aeropuerto. Por no hablar de las subvenciones Ryanair, en este caso también en Euskadi. Pero, parece que nadie escarmienta en cabeza ajena.