miércoles, 24 de abril de 2013

¿Por qué los buenos optan por irse?

Este pasado viernes sus compañeros de trabajo han hecho la tradicional despedida al Jefe del Servicio de Ordenación del Transporte de la Diputación Foral de Bizkaia. Francisco Javier Tellería García de Alberniz: guipuzcoano, con antepasados alaveses y residente en Bilbao. Casi nada. Persona despierta y trabajadora, tras largos años de servicio público ha decidido acogerse a las posibilidades brindadas por la Diputación para jubilarse anticipadamente. Un auténtico profesional que, como otros, ha decidido irse. 

Con él he tenido el placer de compartir siete años de trabajo intenso en los que siempre ha estado dispuesto a la búsqueda de soluciones ante cualquier problema. Incluso cuando éste era planteado en situaciones de escasez de recursos en su servicio o de "crisis internas". En todo momento era capaz de analizar jurídicamente un asunto para acabar diciendo si veía, o no, una salida al mismo. Porque sí creía que tenía que decir no, también lo hacía, aunque el tema hubiese sido planteado bajo prisas o compromisos del responsable político del momento. Me consta. 

Con él he compartido muchas horas de viaje para acudir cada trimestre a las reuniones de la Comisión de Directores Generales de Transporte que convocaba el Ministerio de Fomento al objeto analizar la problemática del sector del transporte por carretera y a las que, además de las Comunidades Autónomas, acudíamos representantes de las Diputaciones Forales en razón de nuestras competencias en materia de transportes de viajeros por carretera. Hasta que el último Director de Transportes del Gobierno de Patxi López hiciese que no se volviese a convocar a los representantes forales. 



También, lógicamente, he compartido las largas horas de reuniones y confraternización post-reunión con los Directores Generales de turno y con los técnicos del más alto nivel en cada Comunidad Autónoma y en el propio Ministerio. En ese tiempo pude comprobar cómo el criterio de Javi era de los que se tenían en cuenta por su saber y por su implicación en los Grupos de Gestión e Inspección. Grupos de técnicos de todas las Comunidades Autónomas que, también periódicamente, se reunían para trabajar y dar respuesta a las cuestiones a tratar en la Comisión de Directores Generales, a los temas del día a día e, incluso, para aportar sus conocimientos en los procesos de elaboración de las nuevas legislaciones para el sector o en los criterios de aplicación de la que estaba vigente. Grupos de trabajo bastante estables que propiciaban una relación personal más allá de lo estrictamente profesional, lo que a su vez facilitaba la resolución de problemas diarios en el mundo del transporte en los que, por una u otra causa, estaban implicadas varias Comunidades Autónomas. 

Por ello, es difícil que el ciudadano de "a pie", el contribuyente, que con sus impuestos demanda una sociedad donde se resuelvan sus problemas de la manera más eficiente posible, entienda la marcha de profesionales activos, como Javier Tellería, antes de la edad normal de jubilación. Pero, como en tantas ocasiones, son las circunstancias personales, el micro hábitat laboral en el que se encuentra cada uno, el que condiciona las decisiones adoptadas. 

Quien sabe que sus informes se han enviado a contrainforme de personas desconocedoras del sector y poco familiarizadas con su legislación, aun cuando el criterio propuesto haya sido contrastado con altos funcionarios del Ministerio de Fomento que han participado en la elaboración de la normativa vigente y que lo están aplicando en el Estado en situaciones similares. Quien sabe que al final se aplica el criterio del contrainforme, aun cuando el mismo suponga para las arcas forales varios millones de euros más de gasto al año. Quien sabe que en el Departamento se dedican cientos de miles de euros a la realización de informes y estudios que hace no tanto tiempo se elaboraban con recursos propios. Quien sabe que en el Departamento preocupa más que exista una pregunta en Juntas Generales, por ser la empresa que es, a que determinados expedientes se resuelvan definitivamente ratificando la sanción inicialmente impuesta, ante la falta, en el periodo de alegaciones, de argumentación suficiente en contra de los hechos que motivaron su apertura. Quien sabe que a otros de actitudes parecidas les han dicho "eres de mi equipo, pero no de mi confianza". Quien sabe todo esto, no puede, en buena lógica, adoptar una decisión distinta a la adoptada por Javi Tellería. 

Por eso, en el sector ha sido perfectamente entendida la decisión, aun cuando la misma aumente enormemente el nivel de incertidumbre sobre la aplicación en el día a día de la legislación sectorial. Con Javi Tellería todo el mundo sabía cuáles eran sus criterios y, en consecuencia, sabía a qué atenerse. Ahora nadie sabe quién ocupará su puesto, ni a qué criterios obedecerá. 

¿Pero quién sabe lo que piensan los que mandan en el transporte de Bizkaia? ¿Quién sabe lo que saben los que mandan en el transporte de Bizkaia? ¿Quiénes piensan que saben quienes mandan en el transporte de Bizkaia? Los que piensan que lo saben, por favor, que lo digan. Los que viven de este sector sin duda se lo agradecerán. La estabilidad en el tiempo, pero sobre todo la claridad de criterios y objetivos en la autoridad reguladora siempre son bien valorados en cualquier sector económico. En el transporte también. 

Francisco Javier, Javier, Javi...disfruta por muchos años de tu tiempo libre. Lo tienes más que merecido. Pero, por favor, no descanses. No es lo tuyo.

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